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TARDE INTENSA By Jade
Habíamos quedado a las 5 de la tarde en la plaza de los arcos, yo me había encontrado con tráfico y él ya me estaba esperando, cuando yo llegué puso en marcha su coche y yo le seguí impaciente, deseando que llegáramos a nuestro destino….. el chalecito.
Al llegar se acercó a mi con una sonrisa en los labios, metió sus manos entre mi chaquetón, me agarró de la cintura y nos besamos hambrientos en medio de la acera…. Son dulces sus besos, me gusta cuando rozamos nuestros labios mientras nos abrazamos, me cogió de la mano y nos metimos en la casa a la que nos dirigíamos impacientes.

Al subir a la habitación y tras cerrar la puerta con llave, nos abrazamos y besamos como nos gusta hacer, eran besos de deseo, de lujuria, excitados, nos desnudamos y él se tumbó en la cama boca arriba, yo le miraba con cara traviesa, me puse de rodillas en el borde de la cama y fui gateando despacito sin apartar mi mirada de él hasta llegar a la altura de su miembro duro y erecto, que palpitaba humedecido… saqué mi lengua y lo lamí de arriba abajo despacio, muy despacio y sin apartar mis ojos de los suyos, abrí mi boca y me lo fui metiendo hasta el fondo y mi cabeza subia y bajaba mientras su polla entraba y salía de mi boca.
Su boca se me antojaba deliciosa y fui subiendo depositando besos por su vientre, por su pecho, mordisqueando sus pezones, por su cuello hasta llegar a su boca, mis pechos rozaban su pecho, le ofrecia mi boca sin llegar a dársela, lo que yo veía que le excitaba más hasta que cogió mi cabeza y me besó intensamente, pasé mis piernas a ambos lados de su cintura y cogiendo su duro pene me penetré dejándome caer sobre él lentamente… sentirme llena de él, sentir su carne palpitante dentro de mi y notar como mis fuidos resbalaban por su polla, por sus huevos y por mis muslos… fue todo uno, instantáneo.
Yo sentada sobre él, mis manos apoyadas en su pecho y él dejándome hacer a mi antojo, me miraba con una sonrisa en sus labios, como si disfrutara de su visión… yo cabalgándolo, con los ojos semicerrados, mi boca abierta jadeando, echando mi cabeza hacia atrás, mis manos agarraban mis pezones y los pellizcaba fuertemente y en ese momento le follaba más deprisa, más fuerte, movía mis caderas en círculos, alcanzando así mi primer orgasmo… dios como disfrutaba de ese cuerpo que me daba tanto placer…….
Caí sobre él mientras esperaba que mi respiración se calmara, mis latidos recuperaran su ritmo normal y sus brazos me rodeaban, sus labios me dejaban un reguero de besos por mi frente, mi pelo, mi cara… que a gusto me sentía entre sus brazos. Pero no iba a darme tregua, porque salió de mí, me hizo arrimar mis rodillas al borde de la cama y poniéndose de pie detrás de mi comenzó a pasar su mano por mi ano hacia mi rajita y pudimos comprobar cómo mis muslos estaban totalmente mojados de mi corrida, fluidos que él restregaba por mi clítoris, iba hacia atrás y llegaba hasta mi culo, metiendo un dedo para dilatarlo con mis propios líquidos.
Sabia lo que vendría a continuación y estaba deseando gozarlo plenamente y efectivamente… puso la punta de su polla aun erecta en mi ano apretando suave, dejando que fuera yo quien me acoplara a él. Cuando me tenia metida la mitad de su duro miembro me agarró a las caderas comenzando una danza lujuriosa, él empujaba mi culo y mi culo se iba abriendo cada vez más para recibirlo… entraba, salía, yo jadeaba, “Jade, mírame cariño… déjame verte gozar” mi cabeza se volvía a mirarlo sin parar de gemir a cada empujón de él, cada vez más fuerte, más deprisa y más y más y yo disfrutando y pendiente de cualquier signo de orgasmo que no terminaba de llegar pero sintiendo un placer infinito que no tenia fin.
Tras mucho tiempo empalada, me sentía desfallecer y tuve que decirle que estaba agotada, que no podía más y me tumbé en la cama con su polla aún dentro de mi culo porque él se tumbó encima de mí y continuó follandome hasta que grité de placer atravesada de una descarga eléctrica que recorrió todo mi cuerpo.
Estaba cansada, sedienta de tanto jadear, saciada, plena de felicidad y la postura en que habíamos quedado me satisfacía plenamente, yo había quedado tumbada boca abajo y él encima de mi, besando mi nuca, susurrándome junto a mi oído palabras dulces, abarcándome con sus brazos y con su cuerpo, me sentía feliz pero deseaba que él se derramara dentro de mi.
Fue al baño a lavarse mientras yo recuperaba el aliento y cuando volvió a la cama se tumbo junto a mi besandome mientras mi mano agarró su verga, ahora no tan dura…. mientras nuestras bocas saciaban nuestra sed, mi mano consiguió poner de nuevo erecta su polla, entonces él se colocó sobre mi y comenzo a follarme intensamente, rapido, como si tuvieramos prisa en estallar, mis caderas se elevaron por la fuerza de las contracciones que sentia y tuve un nuevo orgasmo casi inmediatamente, él se acerco de rodillas en la cama hasta mi cabeza y agarrandome del pelo, metió su polla en mi boca follandomela rápido y derramandose dentro de mi… y yo tragando hasta la última gota de su simiente.
Después caimos los dos agotados el uno en brazos del otro, sus caricias, nuestros besos, nuestro momento de relax antes de comprobar en el reloj que era hora de vestirse y de marcharnos saciados y satisfechos… abandonamos el chalet, nos dirigimos a nuestros coches donde nos volvimos a besar apasionadamente para despedirnos ya que no sabiamos cuando volveriamos a encontrarnos, nos metimos cada uno en nuestro coche y a traves de la ventanilla nos miramos por ultima vez antes de perdernos en la noche cada uno en una dirección.
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