
Al nacer y asomar sus cabecitas, hay poquísimas diferencias entre nosotros, en realidad ninguna excepto en nuestros órganos genitales. Nace un ser humano y las diferencias son casi nulas. En los primeros años de vida tenemos el mismo timbre de voz y el mismo “aire”, vivimos una existencia puramente individual y absoluta, es luego cuando aparecen los matices, tras unos años, sobre todo en reacciones que marcarán nuestro perfil psicológico, rasgos y carácter. Los hombres en dirección hacia la robustez, las mujeres hacia la ternura. Así nace la atracción mutua, el uno por la otra y viceversa, aspectos además marcados por la educación, la formación y creencias de cada uno. Empezarán las simpatías, las afecciones, los celos, las rabietas, los distintos estados de ánimo, las angustias y las obsesiones sexuales. Tan pronto? Pues sí, para aprender sus distintos controles y aprender a dominar todo ello sanamente. Porque el Impulso Sexual nace ya con nosotros. Nuestras pasiones evolucionan paralelas a nuestro desarrollo, adornadas también por nuestra cultura y formación o curiosidad al respecto.
El primer juego ante el que entramos en el terreno erótico sexual es el juego del bien y el mal…Desde las teorías de Platón estos conceptos han evolucionado bastante, creo yo, dado que el amor se nos ha convertido en un juego, un juego de palabras que dice o pregunta por qué lo llamamos amor cuando lo que pretendemos encontrar es sexo? Y diversión, sobre todo diversión, ya nadie aspira al placer por el placer como guinda de un pastel en la pareja, ahora es todo juego, morbo, una mecánica peligrosa no apta para los más sensibles, para aquellos que se atormentan cuando después del éxtasis, el otro se aleja de sus vidas. Hay que comprender que todo es más cómodo así. Amor de ida y vuelta, el regalo es el juego y el premio el deleite y el éxtasis, se puede pedir más? Ya no se aspira el aroma de un amor que se encumbra evitando la posesividad, nooooo, ahora solo se disfruta de pequeños momentos llenos de placer y después, cada uno a su casa y a su vida, y que siga el show, es lo que hay….o no?.